miércoles, 10 de septiembre de 2008

Octava obra en competición


TÍTULO: RIOHONDO


DIRECTOR: XAVIER VIDAL


GÉNERO: DRAMA


ELENCO: Simón Montero, Germán Montero, Blanca Heras, Daniel Montero, Fermín Montero, Cándida, Laura, Raulito, John, Jean, El maestro, El maqui, El cura.


MÚSICA: (apuntada tras el argumento)


SINOPSIS: La película narra el devenir de Simón, un niño de once años, durante el verano de 1948. Su pueblo, Riohondo, será el escenario de sus experiencias, su primer amor y su primer contacto con la aún latente Guerra Civil.



ARGUMENTO:

- Le seré franco, señor Montero. Usted no sirve ni para sacar a un perro de paseo.

La pantalla descubre tras unos instantes en negro un colegio destartalado del que salen contentos, cartera en mano y sonrisa en la cara, unos niños de aproximadamente diez años. La escena resta en silencio hasta que vemos la silueta del maestro cerrando la puerta principal del antiguo edificio. Es el último día de clase, la primera jornada de verano.

Nuestro protagonista se llama Simón y llega animado a casa, contento ante el verano que se le avecina. El niño le cuenta a Blanca, su sufridora y trabajadora madre, que el maestro ha citado el nombre de Franco en su discurso. Blanca alaba las artes del profesor y hace oídos sordos a las palabras del muchacho, que no ha comprendido el mensaje del maestro. Tras la merienda, Simón sube las escaleras y encuentra a Fermín, su hermano mayor, ensayando en su habitación, tocando unos pequeños acordes de trompeta. Simón se tumba en su cama y gira melancólico su mirada hacia la imponente montaña que preside el pueblecito. De ella baja Daniel, padre de Simón y pastor de profesión, sudoroso y sosteniendo un bastón recio de madera ennegrecida. Cae la noche y todos los personajes se reúnen para cenar. La mesa está presidida por Germán, abuelo de Simón y padre de Daniel. La familia conversa entre plato y plato. Daniel parece ausente.

Asistimos al día a día de la familia Montero: Blanca cuida, lava y viste a Germán, totalmente impedido; Simón va a jugar con Raulito, un niño despierto que, bajo su apariencia de tontorrón, esconde un auténtico estratega; Daniel sube y baja al monte mientras contemplamos la inmensidad y la belleza del bosque cántabro; vemos en último lugar a Fermín, que alarga su jornada de ensayos musicales hasta la medianoche ante las quejas y gritos de algunos vecinos, etc. Nuestras indagaciones en la rutina de los personajes acaban un soleado domingo de julio. La familia al completo abandona su característica indumentaria, rescata sus mejores vestidos y asiste pomposa a la misa dominical. Tenemos contacto con los demás habitantes de Riohondo, la mayoría payeses y gente humilde. Simón está inquieto durante toda la misa. Siente un olor extraño. No duda en estirar de la blusa de Blanca.

- El abuelo ha vuelto a cagarse- susurra el niño. La madre se gira. Estaba en lo cierto…

Al día siguiente observamos cómo Germán se levanta de la cama durante la madrugada, se viste con un atuendo verde y gris al estilo militar, se enciende un puro, busca su boina y sale de la masía canturreando contento el himno de la legión. La música despierta el sol. Horas más tarde Blanca despierta asustada ante la ausencia de Germán. Fermín encuentra al anciano en medio del bosque disparando sin sentido a animales y árboles al azar. El joven lleva a Germán de vuelta a casa y regaña a Blanca. El anciano trae consigue dos perdices muertas, único triunfo del inútil tiroteo. Blanca llora desconsolada pero sus lágrimas se borran a la hora de la cena cuando come las reses muertas. La mujer va a dormir dejando la puerta abierta, esperando que Germán vuelva a las andadas.

El abuelo ya ha salido al campo a horas intempestivas en otras ocasiones. Sobre Germán pesan los atroces recuerdos de la Guerra Civil y la muerte de Ana, su esposa fallecida en 1937 al avistar un avión de combate. La mujer murió asustada y su funeral fue la antesala de otros tantos. Ahora la frágil memoria de Germán vaga insomne por el bosque, esperando encontrar el asesino de su esposa a pesar del tiempo transcurrido. Blanca está desesperada ante la actitud del abuelo y Daniel continúa mostrando una actitud callada, machista y pasiva sin ayudar en nada y en ningún momento a su mujer.

Durante una de las escapadas de Germán, Simón intenta encontrar al anciano entre las irregularidades de la montaña, un lugar que no conoce demasiado bien y que aparece ante él inhóspito y salvaje. Al final encuentra el cementerio municipal, un pequeño recinto rodeado por una valla oxidada acabada en punta y presidida por dos largas filas de cipreses. Simón camina despacio intentando no molestar el sueño de los difuntos. El niño se para. Un escalofrío traviesa sus entrañas. Está ante la tumba de su abuela. Resta cinco minutos solo, callado, con la mirada perdida. Una lágrima cae poco a poco e impacta de forma sutil en el suelo terroso del lugar. Simón oye a lo lejos el impacto de una escopeta. El sonido del disparo despierta a Simón, quien corre desesperado en busca del abuelo loco. Pero el destino le depara otra visión: una casa abandonada, desprovista de tejado y perdida entre la maleza aparece ante él. Simón olfatea el sutil olor de la tragedia. Dentro de la casa encuentra un soldado malherido, tumbado en el suelo. De su pierna rota sale a chorros borbotones de sangre. El maqui observa al niño. El soldado responde amable, agonizando. Deja su escopeta en el suelo y pide ayuda al pequeño. Se oye otro disparo. Simón lamenta su situación y jura volver al día siguiente para socorrer al herido. Nuestro protagonista corre asustado siguiendo el eco seco de los balazos. Encuentra a Germán llorando, empuñando su vieja escopeta. La arma apunta al pequeño, pero éste anima al anciano y le invita a volver a casa. El viejo accede. Abuelo y nieto inician su camino de vuelta. Riohondo les espera.

Las luces del ocaso contemplan las fechorías de Raulito. El pequeño se adentra sin avisar entre los huertos vecinos y sin dudarlo roba montones de fruta. La noche cae y Riohondo se prepara para asistir a su primer día de fiesta mayor. Fermín, junto a una pequeña orquestra y un grupo de amigos, toca alegre las piezas de trompeta ensayadas durante tanto tiempo. La gente baila contenta y Raúl intenta vender trozos de fruta con la ayuda de un carrito de madera. Blanca asiste emocionada al concierto del hijo. Pero Simón está inquieto, no puede olvidar la imagen del soldado malherido. Daniel rehuye el gentío de la plaza y se esconde entre la oscuridad de una callejuela solitaria. Allí le espera una dama, el motivo de sus suspiros, la explicación de su actitud ausente. La pareja se funde en un largo beso ante la mirada espía de Simón.

Al día siguiente, Simón acompaña a su padre a la montaña con sus cabras. El niño aprovecha la siesta de Daniel para volver a la casa del maqui. Pero no se atreve a entrar: una mujer está con el soldado, le lava, vigila las heridas del enfermo, da de comer al desvalido y le lee libros momentos antes de que éste caiga dormido. La mujer desconocida resultará ser la amante de Daniel, Cándida, una campesina con fama de prostituta. Simón conoce a la mujer de la fiesta del día anterior. El pequeño se esconde para evitar ser visto. Simón vuelve a visitar el soldado durante largas semanas, siempre observando en silencio los mimos de Cándida y espiando cómplice los flirteos de Cándida con Daniel. Simón siempre regresa a casa escondiendo el secreto del soldado y las infidelidades de Daniel.

Simón conocerá a Laura, una niña mayor que él que veranea en el pueblo. Los padres de la muchacha, John y Jean, son franceses, propietarios de una empresa ferroviaria que pretende instaurar líneas de tren por toda la península, una tierra pobre y desaprovechada tras la guerra. Los gestos, la voz y los caros vestidos de Laura irrumpen en la vida de Riohondo. Raulito intenta atraer la atención de la joven, pero ésta queda prendada por el semblante misterioso y la piel tostada de Simón. Raulito actúa celoso cuando Laura invita a Simón a pasar unos días en San Sebastián, lugar donde reside la muchacha. Simón jura viajar con ella y sus padres la semana que viene.

Pero la tragedia se desata antes de lo previsto. Un día de tormenta, Germán vuelve de su jornada matinal de caza. Su traje militar trae consigo pequeños rastros de sangre. Blanca grita asustada. Simón corre camino de la montaña, víctima de un triste presentimiento. Germán grita: - Lo he matado! Lo he matado!. El abuelo cree haber matado el asesino de su esposa, su vida ya ha cobrado sentido y ahora se dispone a abandonarla. Blanca cuida los achaques del viejo y lo tumba en un catre viejo y grasiento. El anciano muere plácidamente con una sonrisa en los labios.

Daniel sigue las pisadas de Simón. La lluvia ha convertido la montaña en una suerte de fango fúnebre. Simón, empapado y lloroso, vuelve a la cabaña del maqui y observa su cuerpo inerte. La inocencia del soldado, refugiado desde hacía días en la soledad del bosque, se había topado con la esquizofrenia de Germán. Un pequeño forcejeo y un disparo desafortunado había hecho el resto. Simón no puede evitar llorar, al fin y al cabo, y tras largos días espiándole, el niño se había encariñado con el herido. Daniel abraza a Simón sin preguntar nada sobre la identidad del soldado. La tormenta continúa, el cielo llora las muertes, un rayo impacta sobre la caseta del maqui. Simón se asusta y Daniel arranca a correr. El diablo de la guerra, los estragos del amor pasean invisibles por la montaña…

La pantalla se funde en negro. Observamos desde lo alto el gentío de la iglesia. El cura vela los cuerpos de Germán y del extraño, un reducto de la guerra civil que, según el clérigo, merecía tal final. Germán es encumbrado como un héroe de guerra al matar al presunto maqui. La audiencia calla acobardada. Las campanas repican a lo alto del santuario y la gente va saliendo del lugar reconfortando la familia Montero. Cándida aprovecha el final del funeral para entrar en la iglesia evitando las miradas de los habitantes de Riohondo. Cándida llora desconsolada ante el cuerpo de su verdadero amor. La mujer, vestida de negro y disimulando su semblante apesadumbrado, sale del recinto sagrado. La tormenta ha cesado. Un arco iris ilumina el cielo.

Los padres de Laura y Simón acceden al viaje previsto. Sólo de esta forma Simón podrá olvidar el duro trance vivido antes de volver al colegio. Simón vive su primer viaje en coche. Desde el vehículo observa las paredes férreas del camposanto. Observa también a Cándida y a Daniel. Ambos parecen estar discutiendo. El niño observa el momento en que Cándida se va dejando a un Daniel triste y sorprendido. Simón no puede evitar rememorar la experiencia vivida, pero la vida en San Sebastián pronto calma sus penas. Asistimos al día a día de Simón en la gran ciudad y el inicio de un futuro amor entre él y Laura. La atracción de los pequeños queda sellada una noche junto a la playa y junto a un cielo estrellado. Simón besa a Laura. Laura decide quedarse en Riohondo y seguir sus clases en el pueblo. De esta forma Jean y John podrían desempeñar su arduo trabajo sin problemas y visitar la hija todos los fines de semana. John accede e inician el camino de regreso.

Una voz en off, la voz de Simón, nos guía en los últimos minutos del relato. Simón nos cuenta que nunca ha vuelto a ver a Cándida, y que Daniel continúa ausente, esperando a que Cándida, que nunca lo ha querido, vuelva entre sus brazos. Vemos a Laura dirigirse hacia la escuela junto a Simón y a Raulito. El narrador nos deja en el interior de la escuela. El maestro pasa lista, otea la platea de alumnos y se dirige a la pizarra. El hombre, vestido de negro impoluto, escribe en la pizarra la palabra “poesía”. El retrato de Franco vigila los ademanes pausados del profesor. Éste pregunta a los pequeños qué es la poesía. Todos callan. El maestro se gira, se sienta en su silla de madera y guarda un trozo de tiza en el bolsillo. Prosigue el discurso.

- Pero sabréis qué es el amor, al menos…

Simón levanta eufórico la mano.

- Hable Montero, que no tenemos todo el día.

Simón inicia su personal definición de la palabra amor, algo que ha aprendido (entre otras cosas) durante el verano, durante toda la película. La cámara sale de la escuela por una pequeña ventana y observa el edificio en silencio, tal y como lo veíamos al principio de la historia. Un árbol del patio pierde su primera hoja. El otoño se cuela en Rihondo. Aparecen los títulos de crédito.

F I N



MÚSICA: La película intenta reducir los momentos musicales y utilizar el sonido de fondo, el cantar de los pájaros, los ruidos del paisaje. Todo ello se mezcla con pequeños momentos musicales aquí apuntados:

- Música de órgano para las escenas en la iglesia

- Cualquier canción popular para ambientar las escenas que suceden durante las fiestas del pueblo protagonista (primer encuentro entre Cándida y Daniel).

- FALSE FLAGS (MASSIVE ATTACK) -> Escena en la que Simón encuentra el cuerpo muerto del maqui sin nombre y un rayo destruye la cabaña. El espectador intuye el grito del niño ante la escena, pero nosotros solo podremos escuchar la canción citada.

- BY THIS RIVER (BRIAN ENO) -> Escena en la que Cándida sale de la iglesia, observa el arco iris y el espectador avista la belleza de un paisaje tranquilo y mojado tras la tormenta.

- WAR (SINÉAD O’CONNOR) -> La canción suena durante todo el viaje de Riohondo a San Sebastián. La melodía acalla la discusión entre Cándida y Daniel, una discusión que el espectador debe intuir pero no oir. La canción, además, queda incluida como un alegato en contra de la guerra, la misma guerra que han vivido, viven y vivirán en silencio los personajes.

- LA RUE NE TE REPRENDRA PAS (FRANÇOIS BREUT) -> La canción empieza en el momento que Simón y Laura se besan en la playa y prosigue durante el viaje de vuelta. Al son de la canción también observamos la tristeza de Blanca y Daniel. Además, la canción es en francés y sería un guiño hacia la nacionalidad francesa de los padres de Laura. La melodía acaba cuando Simón y Laura vuelven a la escuela y empieza a hablar la voz en off.

- ¿QUIÉN ME QUERRÁ? (CHRISTINA ROSENVINGE) -> La canción empieza al final del film, momentos antes de que salgan los títulos de crédito. Los créditos pueden acabarse con la canción ALL IS FULL OF LOVE de Björk.


DETALLES:

- La trama está contada en sentido cronológico. A lo largo de la historia pueden incluirse pequeños planos en cámara fija que reflejen el paisaje cántabro, detallando el salto de un riachuelo, el paso de las cabras de Daniel por el monte o cualquier escena de ámbito rural. Estos pequeños planos tendrán una duración de 5 – 15 segundos y restaran sin ninguna ornamentación musical. Estos pequeños breaks en la historia pretenden que el espectador sea consciente del lugar donde acontece la trama y pueda descansar tras los momentos de mayor intensidad y dramatismo.

- La historia puede completarse con otros acontecimientos que refuercen las historias de amor sobre las que descansa el relato: el amor de Germán hacia su difunta esposa, el amor imposible de Daniel hacia Cándida, la relación inocente entre Simón y Laura,…

- En ningún caso debe explicarse por qué Cándida no quiere ver a Daniel o quién era el maqui del bosque. El personaje debe quedar como un misterio no resuelto y ninguna escena debe proponer respuestas cerradas al respecto.

- Los personajes terciarios (habitantes de Riohonho) se consideran de relleno, y por lo tanto no los he identificado con el nombre de ningún actor/actriz.



ELENCO DE ACTORES: (Intentando ser coherente con la naturaleza del proyecto, he decidido que casi todos los actores sean españoles).

-SIMÓN: Es muy difícil encontrar un actor niño que centre de forma convincente toda la acción de una película. Teniendo en cuenta su calidad interpretativa y su físico entre frágil y angelical, elijo a ROGER PRÍNCEP (El orfanato).

- LAURA: Debe complementarse con Príncep, lo que hace aún más complicada mi elección. Las ínfulas aristócratas y la sensibilidad de la niña puede interpretarlas muy bien IVANA BAQUERO (El laberinto del fauno).

- GERMÁN: El de Germán es un papel muy difícil que solo puede interpretar un actorazo en mayúsculas. El tiempo me lo impide pero la imaginación no: elijo a PACO RABAL.

- CÁNDIDA: Cándida representa la belleza, el misterio, la dama que enamora a todos y que, pese a su presunta dedicación como prostituta, debe ser lo suficiente angelical como para ganarse la confianza de todos. Elijo (con dudas) a GOYA TOLEDO.

- FERMÍN: Hermano mayor, casi ausente durante todo el relato. Para marcar la diferencia de edad entre los dos hermanos elijo a DANIEL RETUERTA (de la serie El Internado).

- BLANCA: Es el puntal de la familia, la rechazada, la que más pierde en la historia, seguramente porque es la que menos tenía ganado antes de empezar el verano del film. Elijo a MARIBEL VERDÚ (volvería a ser la madre de Roger Príncep al igual que en Los Girasoles Ciegos)

- DANIEL: Debe ser lo suficiente mayor para haber entablado una familia y lo suficiente joven y fuerte para seducir a Cándida. Elijo a un actor poco valorado pero de gran valor: JUAN SANZ.

- EL CURA: JOSÉ LUIS GÓMEZ (El séptimo día)

- EL MAESTRO: (Más referencias a Los Girasoles Ciegos) JOSÉ ÁNGEL EJIDO

- PADRES DE LAURA: Elijo a 2 actores franceses: EMMANUELLE BÉART y LAURENT LUCAS.

-EL MAQUI: Debe guardar cierto toque naif, revolucionario, además de ser bastante joven. Elijo a JAVIER RÍOS (Casual Day)

- RAULITO: Por descarte, y por decir algo, cito a GUILLERMO CAMPRA (protagonista de la reciente Carlitos y el campo de los sueños).

5 comentarios:

El Pijo dijo...

Q BUENA!!!!

Muy merecidas las nominaciones en pelicula y director!!!

Jose Barriga dijo...

El argumento me resulto simplemente magnífico. Todas sus nominaciones son muy merecidas. Por cierto me encantaría ver el comentario de todos los participantes en todas las obras nominadas. Sobretodo las principales (mejor obra)

Jorgee dijo...

:O:O:O

CON RAZON ES DE LAS MAS NOMINADAS!!!!
MUI BUEEEEEEEEENAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!

qe actuacion la de PACO RABAL!
creo qe el ganara!!!!

Roke dijo...

¡Enhorabuena por esta historia! Toda la parte del abuelo y el maqui me ha parecido sencillamente sensacional. Y el reparto magnífico.

Felicidades y ¡suerte!

Alvaro dijo...

Excelente historia. Mientras la leía en pensando en "Voces Inocentes" en el sentido que crea cierto contraste entre lo que es la niñez con la violencia, aunque desde un punto de vista más optimista.
Felicidades Xavier.